Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de marzo de 2018

Una Mujer

De Templanza, castigada

la frente, flamígeras

realidades y ahuyentando

deseos encontrados.

Equilibrio de cuerdas y tornillos

flojos y perdidos,

tránsitos imposibles

de muertes vividas

y vidas muertas,

de oportuna llegada

y retirada prudente,

hasta en la hora de la muerte.

Muda comprensión,

comportamiento y respeto,

echada y hecha, a si misma,

de menos

en la evitación

de provocaciones y cataclismos,

escondida entre desesperación,

azotada de galernas,

discreta a ojos ajenos,

entre abismos sumida

de dominados sentidos,

contenidos impulsos

responsables de su pecado.

La que se va siempre

y nunca te esperas,

envuelta entre las sombras,

sin mirar atrás

jueves, 21 de diciembre de 2017

Recuerdos

Me trajo a la memoria, la juventud impaciente

de amores locos y atrevidos, de imposibles

ignorados cuando el yo se imponía al mundo

y por encima de él, tan solo el roce del aire suave

en la piel inflamable de deseos de lo desconocido,

abiertas pupilas dilatadas de noches propias

y poseídas, por derecho usurpadas a impulso.

Envueltos en complices vibraciones,

cuando la música era

suplantación de nuestras palabras

y comprendíamos sin tener que explicarnos nada.

Todo aceptamos con tal de que fuera nuevo,

sin previa antelación, todo al borde de cada momento

improvisando, espontáneos, eléctricos

de nuestra propia química cerebral, hormonal,

animal. Donde el juego del descubrimiento era

la única meta para conseguir cambiar el mundo

jueves, 30 de marzo de 2017

Rutinas

Almas catapultadas

del éxito al abismo,

minutos terciados

descarrilando aullidos de locura

entre religión y sistema,

culpables y justificadas.

Él se adentra en la nada,

de otra mañana

cualquier día,

vuelve sus pasos solos,

arranca chispas

de una cadena imantada,

Falta el espacio

que asegura la errata

donde ella,

abre la puerta

docenas de veces,

siempre esclava de sus gestos,

vuelve a ser

autómata en la sala

Inciden ángulos,

esquinas sombreadas

bajo una obtusa mirada

que comprender sin ganas.

Sortean cortinas,

blancas y pesadas

arrancan vestiduras

de estátuas apenadas

por la tarde que cae

demasiado aprisa,

que nunca me espera,

nunca  deja tiempo

a que la siga,

a que le hable al oído

y que mi sola voz

le pare en seco,

y no vuelva

 que no me abandone nunca

viernes, 19 de octubre de 2012

Sin Más

Atracción
de feria,
montada
en un vagón
vacío,
descarrilando,
un riesgo
insensato,
a la sombra
de una planta muerta.
Un visado caducado
al mundo
de los sueños
oferentes
de afectos,
carentes de abrazos
Doblegada realidad
cruda
Sentido el lapso del tiempo
acelerado,
contrasta
en el minutero atascado
de un imprudente
ser convertido
a tan sencillo experimento
donde obtener unos átomos
que recordar
pese al maldito electrón
errante.
No es fácil
cuando mis ojos apartan
tu perfecta
belleza para no
perder
la respiración,
no sentir el dolor,
desnuda de argumentos
blandiendo una explicación
desde la justificación
que te doy
para ponerme
a cubierto

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Pobres Espectáculos

Un rastro narcótico

en el que abandonarse

a una risa desasosegada,

haciendo eses,

cae y levanta,

agárrate,

tirones de pelo,

interesante deporte.

Fieras uñas sacadas,

territoriales hembras

en pos de audiencias

y el público pide más,

atemorizado y feliz.

Aburridos y siniestros

pasatiempos

ávidos de ociosos

avezados en el ensimismamiento

y el ojo ajeno.

Putas arrastradas,

cabrones inflados,

ferias, vanidades,

sujetan y se agarran

como lapas al decorado

domingo, 23 de septiembre de 2012

Un Instante Gris

Todo es mutable,

todo pasajero,

pero quizá las ideas

y la voz no lo sean

o tan sólo sea

la ilusión que nos hace

seguir hablando y pensando.

El sol calienta mis manos,

hoy doloridas de no tenerte,

quema mi piel entumecida

de sueños despertados.

Vuelvo a la angustia

aceptada, casi amistosa,

aún inconexa, uniforme,

dolorosa y consciente

mientras sigo existiendo,

a oscuras,

dentro de mi pensamiento

Cielos Abiertos

Cielos abiertos

y ojos cerrados,

rabia apretada

murmurados axiomas,

consignas masivas,

panes, circos

y tuertos reyezuelos.

Infinitos sucedáneos

de felicidad embotellada,

estrellas errantes

y lunas estrelladas

donde romper

nuestra imagen

de viejos conocidos

y dados a conocer,

la importancia de llamarnos

alguna vez, hombres

y seres humanos

aclamados de cielos abiertos.

Volver a resistir

emociones y congestión

comprimidas en espacio

y tiempo, renglones

disolutos donde dejarse

caer indolente, omnívoros,

todo vale, nada es cierto

y sin embargo existe

no en esta,

quizá es otra,

realidad de la que perdimos

todas las pistas

y apenas roza la magia

que nos abisma

e inquieta aún

en la misma palidez

del disco y la diosa

presente de todo tiempo

habido y presente

viernes, 21 de septiembre de 2012

Reloj de Lápida

Arranqué la hoja para mañana,

pasé página de un mes que, a veces,

siempre parece el mismo.

Me despedí del dibujo de las frutas

pintadas que caen de una cesta,

dejo paso a un dibujo que no me gusta,

una casa marrón

de puertas azulgrisáceas

enmarcada de un cielo nocturno,

como los meses que siguen

y la oscuridad que hay ahora.

El tiempo parece suspendido

en el aire, mientras recorro

incoscientemente mis pensamientos

y te miro, al otro lado, te observo

distraidamente, como respiras,

como miras cuando hablas.

Tus manos largas, tus dedos

algo nudosos que esconden

aún secretos por desvelarme,

al menos tengo esa pretensión

absurda, lo sé, cuando no sé como

seguir ni porqué, cuando ya no estás.

Mientras, el calendario de la desgracia

no pasa hojas nunca, sólo las acumula.

Busco la complicidad de los elementos

para que el aire me eleve,

y el sol me seque por siempre

Mientras Rap

No sé

como subí aquí,

cuando pensé

que ya te ibas a ir.

Fui destruyendo el negocio

del gore en trozos

pero me ofreces tu mercancía,

aquí no hay policía,

me das tu amor en lata,

vuelve a meter la pata.

Responde,

cuando escondes

tu nombre. Justifica,

cuando el mundo tipifica

tu comportamiento

si en realidad

precisas aislamiento

para empezar a pensar,

y entonces

echa a andar,

olvida a tu público,

deja ya

de publicitar

que no tengo güita,

escurre

la maldita letanía

de agonías vacías,

de tus noches y tus días.

Sal al frío,

olvida tu ombligo

y cuando llegue el invierno,

no olvides

visitarme al infierno.

Administra

mi post con cuidado

cuando el anterior

se cayó del tejado.

Tal vez no te gustó

y mientras disparaste

cuando la web se colgó

Deshilvanando

Un recuerdo deshilvanado traigo

de palabras que aprendí incomprendidas,

de tablas infinitamente extrañas que cantan

entre un brasero y olor a pasado

envuelto y cerrado en cajas y papel de seda.

Lunas blancas duermen

en montañas gigantes de escondidos ogros,

lunas rojas comen sandía en el borde de agosto,

donde herido el mar sangra

tinieblas y surca cañas de pescar

enhiestas apurando peces

en las heces del manjar de la vida

antes del zumbido en el aire.

Arterias zanjadas, estrellas cruzadas y

oraciones que nunca pude analizar

por no entender el principio, el fin

ni un sentido posible, probable,

inasequible composición de estertores iniciáticos,

mediada vida incomprensible de pasado

cuando se tira, se destruye y arroja,

inútil lacra de burdo ruido y eterna excusa

para la expiación que no perdona y machaca.

Compasión, centro de gravedad

a punto para iniciar el equilibrio

circense de la vida

en el momento del clown que llora

Proclives

Y después de tanto tiempo

pasada más de media vida,

seguimos proclives a entendernos,

a reírnos y llorarnos,

a gritarnos y enfadarnos,

a ignorarnos y olvidarnos,

a buscarnos sin encontrarnos,

el miedo escondido,

guardamos, del demasiado amor

ahuyentado para que el fin

no nos rompa demasiado,

el duelo sea más corto, menos malo.

Excusas que pintamos,

horizontes neblinosos en lontananza

y evadirnos del sol, el ahora

y la carne, la realidad negada

entre el azul y la tierra.

Proclive a tus besos,

proclive a tu silencio

de demasiado tiempo callado

y sin más que decir,

cuando el adiós nos ha empañado

Partir

Puedes venir,

quizá yo voy hacia tí.

Siento tu embeleso

sin miedo

de enfrentarme

a mi misma en

la soledad

definitiva

y protectora

de tu

iluminado,

cósmico,

vacío

por siempre,

al fin,

acabada

Horas

Sucintos días, eternas noches abiertas

desgranadas en segundos inconexos, pensamientos,

percepciones y sucesos. Sintiendo el paso

de las horas cayendo como gotas de cera

en la vela consumiéndose.

Acero brillante en camas quirúrgicas, asidas

manos en rezos impensables cuando la vida

escapa a nuestro trayecto, a nuestra manos

impotentes. Cerrado el paso a la esperanza,

abiertos los surcos de la angustía

en nuestro vientre

paridor de antagonistas antiguas del

color de cavernas cavilosas y esperpénticas.

Goteros de vida y olor a muerte higienizada.

Heridas manos del esfuerzo por asirse

al filo de la noche para llegar a la madrugada.

Irreales voces ahogadas, pasos amortiguados,

semblantes borrosos, luces blancas y crudas

enmarcan la habitación, que

cuando queda a oscuras

se envuelve, por completo,

del manto óscuro del dolor

apenas sofocado y enajenante.

Pequeños y desamparados

en una cama de acero brillante

Voz

Nada pude decir

aunque hubiera querido,

pero la complicidad

hace hablar silencios,

crea palabras

no formuladas, sólo

en la vibración infinita

de la emoción

desnudando el eco,

rasgando convenciones

ahuyentadas al calor

del pulso acelerado

y entre latidos

urgiendo el tiempo

que presagia

el próximo encuentro

Vuelco a la Realidad

La distracción de la vida

lo apartó, el sufrimiento

y vencer su resistencia

lo mostró de nuevo.

Entraba en aquel baño

de verdes azulejos

y enorme bañera,

donde ella torturaba

mi pelo y mis ojos

con agua y jabón.

Cerraba la puerta

y subía a banquetas

hasta alcanzar

y abrír aquellas puertas

blancas de altillo, allí

estaba otra vez

dispuesta a dar la voltereta

y entrar en el bufador

de otro mundo y los sueños

que he olvidado.

Sólo puedo recordar el ritual

pero sé que he perdido el don

de dar un vuelco a la realidad

domingo, 16 de septiembre de 2012

Cuadro

En la retina tu pupila impresa,

en la pared una ventana sobre la inmensa máquina

succiona la habitación, pegada

entre hierros y tubos, dónde apareces desnudo

en medio de alguna excusa no compartida

y un pacto sin damas, caballero enhiesto

de fornida sombra y oscuros deseos infranqueables.

Ensombreces mi cuerpo incontenible,

apresuras más cada latido,

dragón rampante, te escondes en guaridas de fuego.

Retuerces mis brazos entre cada duda, tanto peligro

inconsciente que flota sobre tí y planea mi abismo

incauto y desdibujado, sin perfilar posturas

ni llaves donde no hay puertas abiertas.

Sexo apaisado, palabras de sexo

derramadas sin contenido

sobre una lúbrica ansia

de traspasar otra vida trascendida entre las venas

El Vacío

Transcurrirían nubes y claros, días y noches sembrados de algunas lluvias copiosas. El tiempo se iría corriendo, separando unos días de otros, otras veces juntándolos atropellada, casi amontonadamente en un accidente temporal.


La puerta abierta, un agujero en la cerradura, mientras fumaría sentado a oscuras. Indescriptibles y agitados pensamientos no cesarían de asaltarle, asaetearle. Otras veces buscaría una imagen humana, al principio una excusa, luego sin palabras, entrar a través de una puerta abierta, la mirada encubriría el terror infinito que sostendría su caída, una silla donde permanecer apoyado unos minutos sobre la realidad, otra, enajenarse en ella, perderse y ser escuchado "Estoy acabado", en la palabra, "¿Dios existe? Sí, porque así está escrito". Luego el silencio, dónde no cabría nada más decir y todo se ha acabado, la razón perdida y sólo encontraría el terror.


Cuando saldría por la puerta, la calma de ellos se mezclaría con una incertidumbre fácilmente distraída.


El hueco de la escalera, los pasos, y la puerta se cerraría. Son ellos otra vez, se burlarían, nunca conseguiría verlos y sería mejor así, pero no cesarían nunca de murmurar en su cabeza. No, quizá le hablasen desde la habitación tapiada, no, nadie puede entrar allí, los muertos podrían regresar y llevarle con ellos. No conseguiría abrir la puerta, no recordaría como se hace o quizá le esperaban en la escalera. La agitación iría acelerando su respiración, mientras sudaría en un olor denso y tóxico, no recordaría cuando fue la última vez que se duchó, la última vez que comió o durmió.


Abriría la ventana a una mañana que no veía. Necesitaría más espacio, quitaría las hojas de la ventanas para salir y escapar, así no se darían cuenta y ...


Cruzaron la calle mientras miraban el ciego hueco de la ventana, casi hipnótico, una boca oscura que grita muda, un escondite de la mente donde sólo cabe el vacío.

Solitud

Alejándome del oriente, perdida del occidente,

rota la moneda del cambio siempre

por la misma cara egoista,

ausencias de escucha e interés sincero,

a vueltas con la medida de la primera persona

y apegos asfixiantes desde miedos inconfesables.

La búsqueda de querer ser comprendidos, justificados

a nuestra imagen y excusas, a nuestro ojo distorsionado

del ser que nadie ve ni percibe, salvo en nuestros actos,

palabras y el olor de la piel antes de la descompuesta

eternidad y desde un dios adecuado moldeador de virtudes

que nos son cercanas y de infinitos perdones.

Anonimato, solitud, desapercibimiento, silencio, palabras

que producen terror y desconfianza, en tiempos

donde mostrar es el único equivalente posible de ser.

Y no hay mayor soledad que la compartida, la distancia

de los desiguales, el desencuentro y el lenguaje incomprensible

que se abre abismal ante recuerdos acuñados como propios,

nosotros, celosos guardianes de atesorado pasado,

personales e intransferibles proyectos de pequeños humanos,

tristes, solos y sordos

Poseída

La poseía,
abandonada,
la poesía
me hería la frente
bajo una media luna
rota de espejo y sangre,
resbala en mis ojos
lejanos
que miran
y sólo saben
perderse,
de palabras pensadas
extractores y
afloradas esencias
en irrealidades
donde, sin cuestión posible,
vuelvo para reinventarlo todo.
Forja inagotable
del mundo intrínseco.
¿Ensueños? vida que
no me arrebate esta
equivocación vital
que interpreto
oráculo y bacanal
alterada y propia

Inconfesados

Pensamientos ocultos,

percepciones inconfesas,

ocultas desde el primer instante,

y no por ello abandonamos

el juego de ensoñarnos

en tan extraño, necesitado,

hechizo remendado

de verdades a medias,

temores fundados

en carne propia,

anhelos insaciables

y hambre infinita

de un amor terreno y celeste,

en carne y espíritu,

infantil o lascivo,

victorioso y derrotado,

el miedo refugiado en abrazos,

la muerte ahuyentada a besos.

La espalda vuelta hasta otra vez,

un hasta luego sin saber

hasta cuando o hasta nunca.

El silencio de la mente guarda

desatados disparates,

dramas ocultos, inconexos, y el odio

para no llegar al amor, el miedo

de seguir la soledad otro día más.

El alma abierta en canal

y el espectáculo servido,

demasiado nunca es suficiente,

la certeza velada para

sostener el mundo de los sueños,

ese sin espacio, y aun reduciéndolos

necesarios para seguir siéndonos.

Silencios compartidos

sin llegar nunca a saber

que habríamos dicho

o querido decir,

cuando sus ojos y el aire

me faltan ahora