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martes, 17 de julio de 2012

Golpe de Gracia

Con la mirada perdida, la angelical sonrisa rallana en la estupidez y la demencia, contestó a un trivial ¿Cómo estás? aquel mitificado slogan inoculado durante tantos y tan largos años "Aprendiendo a morir".

No pude menos que responder que a nacer y a morir no se aprende, se hace o no se hace.

sábado, 19 de mayo de 2012

El Viaje

Pensé un título, escribí inicial mayúscula, minúsculas. Nuevamente inicial mayúscula y minúsculas.

Recordaba haber encontrado una y otras historias dentro de mi cabeza días atrás. Historias que se cruzaban y enlazaban, capaces incluso de conformar una historia de historias, un rompecabezas de personajes que daría lugar a un volúmen, un espacio donde trabajar, seguir y volver durante un tiempo.

Pero ahora un vacío relumbrante competía con un sol incitador de escapadas y vida, ahuyentados todos mis concentrados ensueños, a pesar y después de tantos días respirando, masticando y bebiendo fugaces relatos que me prometía retener bajo alguna regla mnemotécnica que también acababa desaparecía entre sucesos y distracciones laborales insulsas o enajenantes en menos de un segundo. Comprendía que con esa falta de praxis diaria acabaría por perder la sintonía con ese canal de escucha y narración, ¿dónde empieza unoa o acaba la otra?, que siempre formó parte de mí.

La soledad del viaje es así, no cabe otra explicación. Impulsa el movimiento, el cambio, el abandono de las pasiones, los vínculos y apenas permite una pasajera compasión del tránsito, cuerpos dados a la inercia del viaje inexorable de vivir.

Abandonando solicitud, prestar ayuda o solución en un mundo que no escucha, también dejé atrás los hijos amados, soltando en silencio las amarras, al compañero extraño después de media vida, todo aquel cariño desvencijado. Adiós para siempre al amante lejano y atemporal de mis sueños erráticos, aquel que nunca existió.

La casa vacía y el teléfono apagado para siempre quedan a la espalda y, sin rumbo ni equipaje, deambulo al fin bajo la única conexión solar, mi vertical con el cielo. No levantarse, sentarse, no abrir los ojos ni volver a cerrarlos pensando "Tengo que hacer ...", ni "Hoy". Nunca "Mañana".

El viaje se hace despacio, dentro de uno mismo y a cada paso desde el momento de empezar a sonreír.

viernes, 18 de mayo de 2012

Burlando el Corazón

Siento la eterna canción de Billie Holiday el amor renaciendo, el amor burlándose, el amor dolorido y desgarrado. El amor cada vez llevado con algo más de dignidad y grandes dosis de humor y perspectiva para no sufrir tanto como la última vez, ni tan estrepitosamente como la anterior en un aprendizaje imposible finalmente dirigido hacia el amor a uno mismo, que a veces llega demasiado tarde.

Efímera necesidad de un espejismo, sueño redentor de sangre, sudor y lágrimas, momento de esperanza que cada vez entiendo existe más en el plano de las utopías y absolutos, menos en el real.

¿Cómo ponerle nombre, lugar, plazo, reglas, edad?

¿Cómo encenderlo? y sobre todo ¿Cómo apagarlo? Aún no he aprendido.

lunes, 16 de abril de 2012

Tiempo al Tiempo

Hacer tiempo, perder tiempo, ganar tiempo.

El cordón de mi zapatilla desatado. Astenia y leve resaca en ojos y piel, escaleras de ida y vuelta, trayectos, los mismos pasos de este baile rutinario que llamo vida.

Un problema menos deja espacio para dos más, y ya sólo me asalta leer a cualquier hora y escribir a todas.

viernes, 9 de marzo de 2012

Grados

360º demora o espera. 180º cambio de rumbo. 30º virajes sobre la ruta.

Revisiones, cambios, alternativas, derrotas. Medios fluídos en distintos estados. Decisiones tomadas, navegar, volar, zarpar, partir, despegar, arribar y regresar.

A veces sólo corregirlo, otras poner un nuevo rumbo e incluso navegar sin rumbo fijo. Incluso, en ocasiones, fondear en aguas tranquilas para sumergirse en ellas o volar en medio del aire como un pájaro.

Ser siempre capaz de hacer 180º hacia nuevos mundos.

jueves, 1 de marzo de 2012

Música

El sentimiento de cada momento, el recuerdo o el conocimiento antiguo o nuevo, la expresión del alma, el latido de nuestro corazón, las conexiones axiales de nuestras neuronas, el llanto, la risa, el sexo, el nacimiento y la muerte, nuestros costumbres más ancestrales son, y somos, música. La palabra e incluso nuestro silencio también es música. Feliz melodía.