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viernes, 18 de mayo de 2012

Burlando el Corazón

Siento la eterna canción de Billie Holiday el amor renaciendo, el amor burlándose, el amor dolorido y desgarrado. El amor cada vez llevado con algo más de dignidad y grandes dosis de humor y perspectiva para no sufrir tanto como la última vez, ni tan estrepitosamente como la anterior en un aprendizaje imposible finalmente dirigido hacia el amor a uno mismo, que a veces llega demasiado tarde.

Efímera necesidad de un espejismo, sueño redentor de sangre, sudor y lágrimas, momento de esperanza que cada vez entiendo existe más en el plano de las utopías y absolutos, menos en el real.

¿Cómo ponerle nombre, lugar, plazo, reglas, edad?

¿Cómo encenderlo? y sobre todo ¿Cómo apagarlo? Aún no he aprendido.

domingo, 13 de mayo de 2012

¿Por Qué El Cello? Concierto en E menor, Opus 85 de E. Elgar, Jacqueline du Pré y Daniel Barenboim

De todos los instrumentos: viento, cuerda, percusión, desde los más simples hasta los más complejos y completos, amo el cello, chelo, violonchelo o violoncelo.

El más extraordinario sonido que jamás he escuchado, capaz de elevar y hundir sentimiento, respiración y pensamiento de forma indistinta hasta la conmoción.

Hondo como el nacimiento y el sexo, ambos recibidos entre las piernas y los brazos abiertos, pero también como la muerte. Sublime en el transporte sobre los claroscuros del ser y el alma descubiertos entre sonidos dulcemente graves, tan digno de reflexión y elevada espiritualidad como siento con Pau Casals, como de abrazar las más hondas pasiones de la vida, algo que descubrí escuchando a Jacqueline du Pré.

Violoncelo, violonchelo, chelo, cello inmenso y curvado para entregarse sobre él en una postura amatoria de abrazo, siempre necesario tocarlo con todo el cuerpo y toda el alma, como sólo es posible amar.

lunes, 16 de abril de 2012

Redes

Leí en Internet, no recuerdo el blog, que el amor eterno dura tres meses. Dado el medio en que nos movemos le doy un mes y medio.

Internet, la virtualidad, acelera nuestras maltrechas partículas de espacio y tiempo adultos y las lanza cual acelerador suizo produciendo conexiones, sinapsis insospechadas, hacia otros sistemas nerviosos, otras mentes, pensamientos, palabras y realidades en principio virtuales. Correos, blogs, mensajes instantáneos, videoconferencias en los casos más sofisticados, nos permiten un alcance impensable, un mundo en el que la distancia es apenas una ausencia de presencia física, en el que expresarnos está relacionado con comunicarnos de forma extensiva y expansiva. Las relaciones humanas que se crean son más sencillas y de más rápida vinculación, tal vez el poder no distraernos con nuestros otros sentidos no usados en este medio o el poder ocultarnos o mostrarnos a nuestra necesidad, incluso crear personajes o fantasías nos otorga una coraza de invisibilidad y pretendida invulnerabilidad.

Pero volviendo al punto de los sentidos en desuso, ¿podemos realmente prescindir de ellos en nuestra comunicación? Somos rádares de señales verbales y no verbales, inconscientemente estamos analizando a nuestro interlocutor y procesando información sobre él. ¿Cómo suplir esta desinformación? Complicado. Cuando la fe, la confianza, la buena voluntad parecen probadas, en ocasiones, conocernos en la realidad del mundanal ruido es el siguiente paso a pesar de cierta resistencia a ser descubiertos detrás de este refugio.

lunes, 2 de abril de 2012

Richard Burns: "Sandro y Simonetta"


"Escribir es un agotador y, en ocasiones, arrogante trabajo en el que te aislas socialmente. Es una forma de vida maravillosa pero una forma pésima de ganársela"

Richard Burns fue un escritor nacido en Sheffield (Condado de Yorkshire, Reino Unido) el 1 de septiembre de 1958. Casado en 1990 con Tina Davy con la que tuvo un hijo y una hija, además de los dos hijos de ella, demasiados niños, demasiado poco dinero. 

 No debe ser confundido con el poeta y también escritor del mismo nombre, Richard Burns, y también conocido como Richard Berengarten.

Nunca fue modesto con su obra, nunca se sintió una promesa y sí un escritor absoluto que conocía perfectamente su trabajo por encima de la manipulación y el sometimiento de las mafias editoriales y pseudointelectuales. Ese sentimiento de permanente e insalvable injusticia marcó su carácter: malhumorado, cínico y apasionado.

Ganó el premio Jonathan Cape de Primera Novela, y un par de menciones como finalista pero le resultaban insuficientes, incluso hasta las menciones y reseñas que le colocaban al lado de autores como Kazuo Ishiguro.

Su trabajo dió a la luz cinco novelas, cada una con una estilo propio aunque muy distintas temáticas:

"A Dance for The Moon" (1986) Ganadora del Jonathan Cape de Primera Novela

"The Panda Hunt" (1987)

"Why Diamond Had to Die" (1989)

"Fond and Foolish Lovers" (1990) Finalista del Certamen John Llewellyn Rhys 

"Sandro and Simonetta" (1992) Finalista Premio Booker

En esta última obra, la única publicada en España por la editorial barcelonesa, Emecé en 1995, la belleza y la delicadeza del escritor alcanzan una casi dolorosa sensiblidad. Narra la historia novelada de Simonetta Vespucci, "La Bella Simonetta", y el pintor renacentista Sandro Botticelli (Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi), sus amor ya consumados o platónicos, así como las obras de Botticelli con Simonetta como musa. La realidad llega hasta la muerte, 34 años más tarde, del propio pintor y su tumba a los pies de ella, ya que Simonetta había muerto prematuramente a los 22 años, en la Iglesia de Todos Los Santos en Florencia.

La ironía del destino culminó en que no llegase a ganar su segundo premio, pues aun siendo finalista de los premios Booker de 1992, para ser electo el escritor había de estar vivo. Richard Burns se había suicidado el 31 de agosto de 1992 desesperado u agotado por no poder vivir de su obra mientras otros escritores mediocres pero bien relacionados seguían prosperando al calor de las reglas de un juego nada literario.

sábado, 10 de marzo de 2012

Tríade

Enfrento el lienzo en blanco y pinto la historia de una mujer y dos hombres, la historia, nunca bien vista, de un amor a tres bandas que podría tener diferentes posibilidades amatorias, sexuales, sentimentales, corporales, experimentales.


Una mujer y dos hombres, uno a uno. Los dos son amados, los dos desconocidos entre si que se piensan únicos. Odiosas comparaciones, medias naranjas, medias noches.


Hombres amantes y la mujer entregados a una nueva dimensión de juegos sexuales y plenitud, al descubrimiento del universo de la piel y nuevas pulsaciones trirítmicas.


Ella sufre por no poder compartirlos juntos, abrir su corazón de par en par, su cuerpo entregado y tomado por los dos para ser tres en sacro orgasmo y trinidad.


Las versiones son infinitas.


viernes, 9 de marzo de 2012

Fases Lunares

La mutabilidad femenina dicen relacionada con el ciclo lunar, sin duda así es. El contraste con la permanencia masculina y su necesidad de lo invariable, lo permanente, extraña interpretación de la naturaleza a su imposible imagen y semejanza.

La capacidad de las mujeres es infinita: amatoria, laboral, mentalmente, sólo por citar algunas, y está intimamente relacionada con fecundidad y fertilidad más allá de la mera procreación y transmisión hereditaria de genes y estirpes.

El mundo es cambiante ergo nuestra adaptación evolutiva al medio la más adecuada y desarrollada.

28 días para modificar nuestro cuerpo, nuestras percepciones, terror de hombres no iniciados en nuestro culto.