Mostrando entradas con la etiqueta Moog. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Moog. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de abril de 2012

Canciones de Otros Tiempos


Otros tiempos y sin duda otros, por edad y circunstancias, adscritos involuntariamente a esa España bajo el palio paternalista y omnipresente del dictador y los cancerberos de la iglesia para recuperarnos como ovejas descarriadas.

Un país en que la noche era lumpen e infierno: putas, crápulas y serenos que, como podían, buscaban refugio del frío al calor de los portales. A lo sumo y para contrarrestar, adoración nocturna de unos pocos padres de familia, ritos insondables de beatos y curas mortificadores. Un Madrid en que los taxis eran negros y con una raya roja, los veranos calurosos y soportables, sin aire acondicionado, a base de piscina municipal en la mayoría de los casos, las sesiones de cine dobles y refrigeradas con olor a limón indeleble. En que el trabajador accedía, a base de ahorro y no pocos sacrificios y pesadillas, a la compra de una vivienda ¿cómo Dios manda? o ¿por la gracia de Dios?, o un coche, o electrodomésticos a base de letras, plazos y números sin fin. Una vida más sencilla y amable en apariencia, bajo la que se ocultaba el que dirán, el ser como el resto, ir con la manada y por donde los pastores guían. Menos desconfiados, tal vez.

Pocas televisiones, no tantos coches, artículos de lujo y bienes escasos, la industria del ocio en su justa medida, tener un tocadiscos o un magnetofón era algo extraordinario y marcaba una diferencia importante, ya no digamos tener singles, y algo exagerado tener un LP o más.

"Popcorn", compuesta por Gershon Kingsley en avance de futuras músicas electrónicas, sonido novedos del sintetizador Moog y referentes psicodélicos, salió en 1969 y con las limitaciones y censuras llegaría algo más tarde a este país por la gracia de Dios.

"El Casatchock", que aquí deciamos "Castachof", y "El Dinosaurio" entre las innumerables canciones y éxitos que, año a año, cosechó Georgie Dann al que debemos el mérito de una incombustible inventiva de pegadizas letras, bailes, así como la introducción de ritmos caribeños para acercamiento y solaz de los cuerpos, la carne es lo que tiene, en tales estados de fusión veraniega y torridez que ni aguas benditas ni rezos llegaban a aliviar.

"Lucky, Lucky" de un tal Giorgio que luego añadiría su apellido: Moroder para convertirse en gurú del pretechno alemán.

Innumerables temas y éxitos, entre otros muchos: "Un Rayo de Sol", "Oh, oh July" de Los Diablos. "Eva María", "Cuéntame" o "Vacaciones de Verano" de Fórmula V. "Soy una Tonta" o "Bésame Magdalena" de Alicia y Nubes Grises. Y también artistas internacionales como el gibraltareño Albert Hammond, el holandés Tony Ronald, el panameño Basilio y la maravillosa norteamericana Donna Hightower que realizó colaboraciones con Tete Montoliú y dúos con Danny Daniel como Danny y Donna.

Mentes tiernas y receptivas, música para vivir, soñar y respirar, pero a su vez música como poderoso instrumento de cambio para una imparable revolución individual y colectiva, directamente comprensible y facilmente recordable, un vehículo perfecto para despertar del sueño del bienestar a aquella cruda realidad en donde la libertad de expresión era causa de persecución, encarcelamiento o muerte, y pensar o ser distinto era altamente peligroso. Raimon, Lluis Llach, Patxi Andión, María del Mar Bonet, Labordeta, Aute, Paco Ibáñez, Serrat, etc, etc. Y también atravesar el charco y alcanzar el hermanaje de las libertades, que han de ganarse siempre pues siempre peligran, con Violeta Parra, Victor Jara, Mercedes Sosa, Quilapayún, Inti Illimani, Isabel y Ángel Parra entre tantos otros, que marcaron una senda de vuelta y un punto de encuentro hacia donde todavía no habiamos llegado.