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martes, 10 de julio de 2012

Jesse James Tierra de Audaces, Henry King (1939)

Maravillosa película, pese a no ser devota de Tyrone Power, pero al estar rodeado de un insuperable elenco de actores y del buen hacer de Henry King convierten su interpretación en más llevadera. 

La historia contada desde el lado humano de los personajes, la convierten en una historia íntima y contenida.

Nancy Kelly en el papel de Zee, la abnegada y dulce esposa, aún pese al look de moda de la época y la masacre de cejas femeninas lo cual frustra bastante su expresión facial, la interpretación que realiza es extraordinaria.

Henry Fonda en el papel de Frank James, hermano de Jesse James, y de tal magnitud interpretativa que casi hace olvidar por completo el papel protagonista y el limitado registro de la actuación del atractivo Tyrone Power.

Comedida y excelente interpretación de John Carradine como el dirty, little coward de la historia, en el papel de Bob Ford: el asesino de Jesse James.

Randolph Scott en un papel humorístico aunque no demasiado meritorio.

La historia desde un punto de vista de relaciones humanas y prácticamente alejada del bandidaje.

miércoles, 13 de junio de 2012

El Viaje a Ninguna Parte, Fernando Fernán Gómez

Interpretada y dirigida por Fernando Fernán Gómez, también se basa en un guión sobre la novela del mismo título escrita por él.

Esta película de 1986, con una inolvidable banda sonora compuesta por Pedro Iturralde, narra las últimas andanzas de una troupé de cómicos por la geografía española y sus pueblos más remotos llevando a sus puertas dramas, literatura, truculentos sucesos u obras moralizantes, en un situación cada vez más precaria por la competencia con el nuevo arte cinematográfico además de la habitual con las otras compañías de cómicos, tan fastidiadas como ellos y en unos tiempos que cambian inexorablemente.

Desprende un romanticismo no exento de humor y nostalgia por un oficio y una forma de vida. Ser libre aunque a veces esa creencia puede llegar a ponerse en duda, tantas veces como las que el hambre y el frío aprietan y ahogan.

La memoria que se pierde, se recupera y se olvida a propósito en los recuerdos del protagonista, Carlos Galván interpretado por José Sacristán, del país que ha crecido con ellos como referencia cultural y diversión y ahora los relega. La transformación del oficio en arte, desde las formas exacerbadas de interpretar hasta la limitación al guión y la sumisión al director.

La soledad del cómico como nómada y paria de una sociedad pacata, el humor y el alcohol para calentar el cuerpo en un carajillo, el sexo camarada para combatir esa soledad y el frío, las farras, el humor, el hijo zangolotino e inoportuno que sale rana y no vale para el oficio pero se mezcla en él a fuerza de hormonas y casualidad. El negocio cada vez más ruinoso.</p> <p>La encrucijada de esa camaradería sexual, un cariño triste y conocedor de la falta de futuro, mejor probar fortuna por separado y no ser ya más pasto de las garras de la miseria y la escasez.

El desconcierto del cómico en una escena delirante con Fernando Fernán Gómez, Don Arturo, "dirigido" e incapaz de adaptar su repertorio a esas nuevas exigencias del guión y a un director histérico.



El fracaso y el triunfo, la suerte siempre maldita y requebrada que nunca se sabe cuando vendrá pero un día llega sin saber como

Una película hermosa fotografiada por José Luis Alcaine y un magnífico elenco de verdaderos cómicos de oficio y tablas con una extraordinaria trayectoria profesional a sus espaldas. Cabe mencionar como ejemplo a María Luisa Ponte, en el papel de Julia Iniesta, que nació en medio de una gira teatral y "pisó" su primer escenario a los seis meses de edad, consagrándose como actriz a los catorce años, casi al igual que Fernando Fernán Gómez, también hijo de actores, que también nació en medio de una gira teatral entre Lima y Buenos Aires.

miércoles, 6 de junio de 2012

A Portrait of Jennie de William Dieterle (1948)




"Nada muere, todo cambia. Hoy es el pasado de otro tiempo".

Where I come from, nobody knows

And where I am going, everything goes.

The winds blow, the seas flow,

Nobody knows.

And where I am going,

Nobody knows.


Alguna vez volví a intentar componer aquellas imágenes que apenas lograba recordar y, aun casi sin alcanzar a verlas, reconocía indeleble el impacto que me causó y que alguna vez se mostraba fugaz en un atisbo de fotograma, un flashback de décimas de segundo. Un inquietante relámpago en blanco y negro que subrayaba la intensidad o la obsesión de los sueños entonces quizá mejor comprendidos por mi mente infantil, y el misterio de un nombre: "Jennie, Jennie", una llamada al borde del abismo del faro del Fin del Mundo.

La belleza de este melodrama rodado en 1948 por William Dieterle, en España estrenada como "Jennie", y basada en la novela de Robert Nathan adaptada por Paul Osborn y Peter Berneis, es y ha sido objeto de culto por otros artistas desde el director Luis Buñuel a escritores como Gabriel García Márquez.

La fotografía de Joseph H. August, quién moriría al final del rodaje y sería sustituido por Lee Garmes, emplea recursos hasta del cine mudo con fotogramas pintados en sepía y azul e incluso un último atisbo de color, y marca el carácter onírico en el marco de una Nueva York casi desconocida y con unos planos casi etéreos, particularmente del rostro de la protagonista, reforzados por los efectos especiales de Clarence Slifer y Russel Shearman que obtendrían un Óscar.

La banda sonora contien "La Mer" de Claude Debussy adaptada por Dimitri Tiomkin





y el tema compuesto por Bernard Hermann como canción de Jennie. Hermann emplearía una nueva técnica que potencia la mágica atmósfera de la película mediante el uso del Theremín, una especie de moderno Eterófono que consigue sonidos similares e intermedios entre un violonchello y la voz humana mediante el empleo de dos antenas, y precursor de los instrumentos electrónicos y sintetizadores posteriores (sería ampliamente usado en las bandas sonoras de películas de serie B con carácter futurista, pero también en películas de cine negro y tramas psicológicas de personajes obsesivos o alcohólicos como expresión de los tormentos del alma).

La evolución del personaje de Jennie Appleton, interpretado por Jennifer Jones destaca por su hechizo rodeado de misterio, la inocencia y dulzura en una metamorfosis amorosa que se desarolla plenamente en la belleza y la fuerza escénica de Jennifer Jones, el ansia de vivir y de amar en cada uno de sus gestos. Pese a ello la crítica tacharía a Jones en este papel de fría, poco convincente y sobreactuada, también quizá por ser además la esposa del productor (y también director aunque no de este largometraje) David O'Selznick, quién apostó sobre seguro al elegir a Joseph Cotten pues ya había trabajado junto a Jennifer Jones en "Love Letters" (Cartas a mi Amada) precisamente también bajo la dirección de Dieterle. Cotten, extraordinario actor en la mitad de su carrera, lleva a cabo un siempre sobrio y convincente desarrollo del atormentado pintor. Esta película sería el cuarto y último trabajo de Jones y Cotten juntos como compañeros de reparto, las anteriores: "Desde que te Fuistes"(1944), la ya mencionada "Cartas a mi Amada" (1945), y "Duelo al Sol" (1946).

Secundarios de la talla de Ethel Barrymore, Lilian Gish, ambas grandes y lóngevas damas de la escena y de sólidas carreras teatrales y cinematográficas. En el caso de Gish estrella e inocentísima vampiresa del cine mudo que a la llegada del sonoro regreso a la escena teatral, aunque posterioremente realizaría algun trabajo esporádico en el sonoro, como este filme.

Una obra maestra prácticamente desconocida, insuficientemente repuesta y al borde del olvido.

Nat King Cole realizó con posterioridad un tema con el mismo título y basado en la película pese a que nunca fue banda sonora de la misma.

A Portrait of Jennie
More precious to me
than a masterpiece how ever famous it be

The portrait of Jennie
is etched on my heart
where her features have been sketched from the start

Ah, the color and beauty of life
and the glow of her sprit divine
all cast... in heaven's... own... design

With a portrait of Jennie
I never will part
for there isn't any portrait of Jennie
except in my heart

For there isn't any portrait of Jennie
except in my heart

domingo, 27 de mayo de 2012

The Endless Night: A Valentine to Film Noir from RubyTuesday717

Canción: "Angel" interpretada por Massive Attack

THE LETTER (1940, William Wyler. Bette Davis)
THE MALTESE FALCON (1941, John Huston. Humphrey Bogart, Mary Astor)
SHADOW OF A DOUBT (1943, Alfred Hitchcock. Joseph Cotten)
DOUBLE INDEMNITY (1944, Billy Wilder. Barbara Stanwyck, Fred MacMurray)
MURDER, MY SWEET (1944, Edward Dmytryk. Dick Powell)
SCARLET STREET (1945, Fritz Lang. Edward G. Robinson, Joan Bennett)
LAURA (1945, Otto Preminger. Gene Tierney)
DETOUR (1945, Edgar G. Ulhmer. Ann Savage)
NOTORIOUS (1946, Alfred Hitchcock. Cary Grant, Ingrid Bergman)
GILDA (1946, Charles Vidor. Rita Hayworth)
THE KILLERS (1946, Robert Siodmak. Ava Gardner, Burt Lancaster)
THE BIG SLEEP (1946, Howard Hawks. Humphrey Bogart)
THE POSTMAN ALWAYS RINGS TWICE (1946, Tay Garnett. John Garfield, Lana Turner)
THE LADY FROM SHANGHAI (1947, Orson Welles. Rita Hayworth, Welles)
OUT OF THE PAST (1947, Jacques Tourneur. Jane Greer, Robert Mitchum)
BRUTE FORCE (1947, Jules Dassin. Burt Lancaster)
FORCE OF EVIL (1948, Abraham Polonsky. John Garfield, Marie Windsor)
THE SET-UP (1949, Robert Wise. Robert Ryan)
THE THIRD MAN (1949, Carol Reed. Orson Welles)
CRISS CROSS (1949, Siodmak. Burt Lancaster, Yvonne de Carlo)
GUN CRAZY (1950, Joseph H. Lewis. John Dall, Peggy Cummins)
IN A LONELY PLACE (1950, Nicholas Ray. Humphrey Bogart, Gloria Grahame)
THE ASPHALT JUNGLE (1950, Huston. Sterling Hayden)
NIGHT AND THE CITY (1950, Jules Dassin. Richard Widmark, Gene Tierney)
SUNSET BLVD. (1950, Billy Wilder. Gloria Swanson, William Holden)
ACE IN THE HOLE (1951, Billy Wilder. Kirk Douglas, Jan Sterling)
ANGEL FACE (1952, Otto Preminger. Jean Simmons)
PICKUP ON SOUTH STREET (1953, Samuel Fuller. Richard Widmark)
THE BIG HEAT (1953, Fritz Lang. Gloria Grahame, Lee Marvin)
KISS ME DEADLY (1955, Robert Aldrich. Gaby Rodgers)
NIGHT OF THE HUNTER (1955, Charles Laughton. Robert Mitchum, Lillian Gish)
THE KILLING (1956, Stanley Kubrick. Sterling Hayden)
ELEVATOR TO THE GALLOWS (1958, Louis Malle. Jeanne Moreau, Maurice Ronet)
TOUCH OF EVIL (1958, Orson Welles)
THE NAKED KISS (1964, Samuel Fuller. Constance Towers)

miércoles, 23 de mayo de 2012

Jane Eyre (1944) Robert Stevenson


Las hermanas Brontë: Anne, la menos conocida, Emily y Charlotte, han dado a la Literatura grandes títulos en el genero de la novela y dentro del Romanticismo Literario: ”Cumbres Borrascosas” escrita por Emily, o “Jane Eyre” por Charlotte, son dos de sus novelas más relevantes y llevadas a la pantalla repetidas veces.

En el caso de Jane Eyre, la versión de 1944 filmada en un sobrecogedor Blanco y Negro con música de Bernard Herrman, fue protagonizada por Joan Fontaine en el papel de Jane Eyre, con Orson Welles en el de Edward Rochester y dirigida por Robert Stevenson además del característico e indiscutible toque mágico en la sombra del “mago” Orson Welles, también metido en los entresijos de la producción . Anteriormente se habían rodado otras tres versiones, dos de ellas mudas.

La historia de Jane Eyre tiene reminiscencias de las propias experiencias de la escritora en el año 1823 en el que por motivos familiares, la muerte de su madre en 1821, las hermanas estuvieron internas en Cowan Bridge (Lancashire) y enfermaron de tuberculosis,

Joan Fontaine, en el papel de la Jane Eyre adulta, se encontraba en el apogeo de su carrera. acaba de rodar Rebeca con Alfred Hitchcok y en parte esa atmósfera fantasmagórica y sobrecogedora se sigue manteniendo en esta película, fotografiada por George Barnes. Joan Fontaine, hermana de Olivia de Havilland pese a su eterna desavenencia, tenía ya una larga filmografía como actriz en su haber.

El guión de la película basado en la obra de Charlotte Brontë, fue escrito por John Houseman, el propio Robert Stevenson, Henry Koster que no aparece en los créditos, y Aldous Huxley.

La película mantiene la enorme sensibilidad y pasión del texto de Charlotte Brontë y comienza con la voz de la propia Jane Eyre en el recuerdo y como inicio de la narración de su vida. La pequeña Jane, impresionantemente interpretada por la actriz Peggy Ann Garner, por desgracias familiares acabará siendo enviada por su tía la Sra, Reed, una auténtica bruja que nadie podía interpretar mejor que la actriz Agnes Moorehead, a Lowood, un internado con más de orfanato y prisión que de colegio. La crueldad y horrible rigidez, un sistema cruel e implacable como recto modelo de educación y control infalibles como la forma más certera de erradicar para siempre la inocencia infantil a base de odio y miedo en los asustados ojos de la infancia. Castigos, humillaciones, injusticia y abuso de la autoridad hasta la muerte: La mejor amiga de Jane, Helen, la única que se muestra comprensiva y valiente ayudándola en tan terrible lugar, acabará falleciendo enferma de tuberculosis. Este pequeño pero intenso papel fue protagonizado por Elizabeth Taylor con apenas 12 años sin siquiera aparecer en los créditos de la película, aunque su rostro y talento inconfundibles quedarían indisolublemente unidos para siempre a la pantalla y a su dominio absoluto de la misma.

La soledad y el silencio, claves para la supervivencia en un medio totalmente hostil como Lowood, hasta su mayoria de edad en la que encuentra trabajo como institutriz de Adele Varens en Thornfield Hall, papel protagonizado por un jovencísima Margaret O’Brien, la protegida del Sr. Rochester, un hombre del que nada sabemos hasta que la casualidad le hace conocerlo un día, protagonizado por un atractivo y magnético Orson Welles en una de sus apariciones en pantalla más memorables. Un hombre agrio, duro, sarcástico, rudo, egoísta, un terrateniente aristócrata y manipulador del que Jane acabará enamorándose por completo y con el que aparentemente todo comienza a ser maravilloso hasta que un día él se marcha para regresar con una supuesta futura esposa, Blanche Ingram protagonizada por Hillary Brooke. una coqueta y ambiciosa aspirante a ser mantenida. Presionada por esta nueva situación y además también la posible perdida de su trabajo, Jane declara su amor a Rochester, quién pese a su juego acaba confesándole que ha urdido toda la trama para conocer sus verdaderos sentimientos. Felices y enamorados, el siguiente paso será la boda, pero en el altar alguien declara que Rochester ya está casado, y Jane huye desesperada, siendo recogida por un sacerdote y sus hermanas, sin querer regresar al lado de Rochester del que no quiere tener noticia alguna.

El sacerdote quiere irse a la India y le pide a Jane que le acompañe, pero ésta tiene la noticia de que una tía suya ha fallecido y la ha hecho heredera de una respetable suma de 20,000 £. Cuando el sacerdote le pide que se case con él para acompañarle en su misión, Jane “escucha” la voz de Edward Rochester llamándola, y algo en su interior le hace ir en su busca.

Al regresar a Thornfield Hall lo encuentra quemado, abandonado y en ruinas. En el pueblo le contarán la historia de la bella y loca esposa de tendencias homicidas de Edward Rochester quién no pudo más que encerrarla de por vida, pero en un descuido de su cuidadora Grace Poole, protagonizada magistralmente por la gran actriz de teatro Ethel Griffies, prendió fuego a la casa.

Retirado a una pequeña casa de campo, sólo en compañia de dos de sus más fieles criados, Edward Rocheste ciego por el accidente, escucha conmovido y destrozado la voz de Jane Eyre, finalmente podrán estar juntos sin trabas ni dolorosos secretos, eso sí casándose como mandaba el canon. El colmo de la felicidad se completa cuando un año después nace su hijo y Rochester recupera la vista.

La novela en su época fue una auténtica revolución feminista del alma, las mujeres pueden sentir y expresarlo, algo inconcebible y ferozmente criticado .

La película transmite emociones profundas, los tormentos del alma y sus contradicciones pero sin caer en el melodrama gracias a las magníficas interpretaciones y magistral dirección, directa o indirecta, de Stevenson, pero sobre todo de un Orson Welles consagrado ya en su primera obra maestra “Ciudadano Kane”, que había filmado tres años antes de este trabajo.

jueves, 3 de mayo de 2012

Nueve Reinas, Fabián Bielinsky

“Nueve Reinas” vivo y fiel retrato de la capital bonaerense, “el que no corre, vuela”, ”chorros” de feroz supervivencia y vertiginosa del lumpen sin conciencia de clase ni moral. El truco sin trato, a veces se gana otras se pierde, Juan y Marcos, el experto profesional y el apenas iniciado amateur, apurando golpes de poca monta a la espera de la suerte, Juan guía, envuelve, manipula a Marcos, le engaña y le envuelve en sus “negocios”. hasta que aparece el golpe definitivo “Las Nueve Reinas” sellos de la República de Weimar que valen una fortuna, negocios en porcentajes y mutantes acuerdos. Empresario caprichoso, viuda avara, gigoló, estafadores de poca monta, alcohólico, directores de banco y a la vez ladrones. Sálvese el que pueda es ley en la selva del asfalto, engaños y giros de una trama vertiginosa, subrayados de ágil lunfardo.
Dirigida por Fabián Bielinsky, esta película del año 2000, se basa en un sólido guión escrito también por él, y protagonizada por Ricardo Darín y Gastón Pauls en los papeles protagonistas, aun siendo una película coral con gran cantidad de personajes que van componiendo una compleja pero nítida trama en la que los personajes son y están perfectamente definidos precisamente por el también magnífico reparto de secundarios, pese a no ser demasiado conocidos en España.

La trama, el golpe, las jugadas, el cambio de cazador a cazado y viceversa, quién es quién y nada es lo que parece ¿o sí?, son conducidos vertiginosamente y conducen a un final tan perfectamente orquestado como inesperado. Una película fresca y rápida, en un contrarreloj vivamente captado por la fotografía de Marcelo Camorino y la música de César Lerner un inteligente y perfecto retrato social de la picaresca en todos sus ámbitos.

martes, 17 de abril de 2012

Como Ser John Malkovich, Spike Jonze

Este primer largometraje de Spike Jonze está protagonizado por John Cusack, Cameron Diaz, Ned Bellamy, Catherine Keener, Orson Bean y el propio John Malkovich, además de Winona Ryder, Charlie Sheen, Brad Pitt y Sean Penn, estos cuatro últimos haciendo cameos. Dentro del Cine, Jonze había rodado dos documentales y un cortometraje, además de realizar colaboraciones también como actor.

Desde un planteamiento alejado de sus origenes profesionales, en su ópera prima, Spike Jonze (pseudónimo de Adam Spiegel) se desnuda por completo de su sólido y notorio bagaje como fotógrafo de moda en videoclips y diversas campañas publicitarias para adentrarse en los juegos y laberintos de la identidad, la mente, el sexo y nuestra oculto deseo de tomar forma en otra vida, vouyerismo o reencarnación, constantes humanas: ser John Malkovich como paradigma del ego y culminación del mismo, algo a lo que sin duda el propio Malkovich saca partido en una parodia de si mismo un despliegue de las figuras entre personaje, actor y hombre.

Desde el guión de Charlie Kaufman y bajo un planteamiento inicialmente anodino sobre dos patéticos "losers", uno el del personaje Craig Schwartz, protagonizado por John Cusack, un marionetista con una vida profesional sin perspectivas y un matrimonio imposible basado en la inercia con una neurótica, una Cameron Diaz casi irreconocible en el papel de Lotte, y compulsiva amante de los animales, que le conducen por motivos económicos a aceptar un empleo en una extraña empresa, donde la secretaria y el jefe son disparatadamente absurdos, tanto como la explicación de las dimensiones del techo de la planta 7 y 1/2 siniestramente más bajo, obligando a ir encorvado como metáfora del doblegamiento empresarial al que se somete a los empleados aunque nadie parece ya notarlo. Allí conocera a su compañera de trabajo por la que se sentirá enamorado no sólo él mismo, sino también Lotte.

En los mencionados diálogos con la secretaria y el jefe del protagonista, Jonze bebe en las fuentes del absurdo carroliano. Craig Schwartz encuentra una puerta, como en Alicia, que lleva no sólo a la mente, sino a ser el mismísimo John Malkovich en persona y de la cual se acaba expulsado a un lado en una cuenta de la autopista a Nueva Jersey.

Marionetas ¿quién maneja a quién? La película desarrolla inteligentes bromas, alcanzando un delirio capaz de dinamitar y relativizar la entidad, los sueños estrellados de sus protagonistas y plantearlos al espectador tirando de sus propios hilos.

martes, 10 de abril de 2012

Hoy Todos Dirán: Don José Luis López Vázquez (2 de noviembre 2009)

Dirán tu nombre,

y los que no lo digan

lo escucharán hoy.

De aquel que hizo reír,

yace ahora el silencio

y se esconde, apenas oculto,

entre las mil caras

de todos los personajes

a los que le vimos dar vida:

unas veces sobresaliente

ser insignificante

ante la vida, héroe mortal

ante la adversidad o el amor,

o la locura, otras sólo el absurdo.

Retratos de una época,

salpicados de feroz sátira,

y costumbres reveladas

como censurables.

Siempre el guiño cómplice

al espectador, antihéroe de leyenda,

inocente caradura de blando corazón.

Y la mueca eterna

del dolor hundido en una cabina,

bigote y oscuros ojos

de sensible inteligencia,

rápidos en atrapar el preciso

instante de magia entre trabajo

y creación genial:

Don José Luis López Vázquez.


lunes, 2 de abril de 2012

El Tercer Hombre, "Tema de Harry Lime", Anton Karas

Anton Karas, autodidacta intérprete de cítara, fue descubierto por el director británico Carol Reed mientras tocaba en una taberna de Viena. Reed decidió de inmediato contratarle para la banda sonora de su película "El Tercer Hombre" que entonces se encontraba rodando en aquella ciudad y pese a la absoluta inexperiencia de Karas como compositor, resultó ser un golpe de suerte para ambos.


Brillante intérprete, músico y compositor continúo grabando otras canciones vienesas para el sello Decca, consiguiendo incluso en 1950, y durante tres meses, estar en el Top 40 de los Estados Unidos.

Con las ganancias de la película y sus discos, montó un bar de vinos en Grinzing llamado, claro está, "El Tercer Hombre" en el que siguió tocando y, ocasionalmente, realizando algunas grabaciones para el mercado austriaco y alemán.

Imperialismo y Cinematografía: China, "Fearless" de Ronny Yu

El séptimo arte es uno de los mejores vehículos de colonización cultural junto con la música. Largas décadas hemos vivido inmersos y alimentados, cual maná, en esa visión anglosajona con la que nos identificamos hasta el punto de casi no reconocer el cine español como propio, ni sentir identificación alguna con él. Incluso en el caso de la música, como lenguaje universal, ni siquiera ha sido necesario conocer la lengua inglesa para comprender de alguna forma esas canciones a través de nuestra propia, y autointerpretada, emoción.

Mientras el mundo da tantas vueltas y la Historia repite tantos errores, nos van cubriendo nuevas olas, nuevos y sutiles cambios que, desde nuestra posición, van girando el sentido de nuestra mirada del Oeste al Este: China.

Nación milenaria cuyo calendario marca el año 4.707 dejando en ridículo nuestra era. Una nación poderosa por volúmenes de población y de producción casi inimaginables a nuestro ombliguito occidental. Un verdadero gigante cuya Historia, Ciencia y Filosofía con tantos años de adelanto hacen palidecer todo el pensamiento occidental y temblar nuestros cimientos. Con un pasado infinitamente más complejo lleno de imperios y dinastías, unificaciones, férreas leyes, trabajo y sólo todo es trabajo: El Futuro. Enorme, gigantesco e infinito filón de ideas e historias a años luz de toda la historia de "nuestro" más que asumido y reconocidísimo viejo conocido: el cine norteamericano, que ya forma parte de la onírica de tantas generaciones.

El cine sinomericano, de momento, repercute y resuena con grandes obras, directores, e incluso actores que ya nos resultan familiares. ¿Qué magnificencia no nos espera si la censura cae por completo del férreo poder con que se ejerce en la propia China? Los tímidos atisbos que alcanzamos de su arte resultan ya más que impresionantes.

Somos proclives a aceptar de buen grado la colonización "amable" vía entretenimiento y espectáculo siempre que nos agrade, divierta y nos sea más llevadera acercándonos al mundo de nuestros propios sueños, denominador común de la humanidad, gracias a la magia del cine. Y en cuanto a la inmediatez, por el momento vivimos la expansión constante y silenciosa de tiendas de barrio chinas abiertas 24 horas, y el casi 90% de los productos no comestibles que usamos tengan la marca que tengan y aún presumiendo su presunta nacionalidad patria, provienen del mismo origen.


Miraba distraídamente una película de Jet Li, un actor eficaz y de cierta calidad en su filmografía o al menos una buena calidad visual y de acción, aunque lo que he visto de ella no deje de ser altamente comercial. La película era, "Fearless" del director Ronny Yu, y está basada parcialmente en la vida de Huo Yuanjia, héroe popular y casi leyenda de la memoria China, practicante de Mizõnyì, "boxeo de las huellas perdidas", y un maestro fundador en Shangai de la escuela llamada Asociación Atlética Chin Woo, o Jingwu, como arte marcial sucesora y desarrollada a partir del Wushu.

Desde un punto de vista inicialmente un tanto simplista, la película va desarrollando la historia alrededor de 1900 y hacia el contexto de autoafirmación del sentimiento de nación de China en medio de los acontecimientos vividos en aquel momento, el sufrimiento, la injusticia y el sometimiento.

La codicia, la manipulación estupefaciente, la política, y la prensa como arma destructora de desmesurado poder de los invasores imperialistas para verter opiniones y venenos en la información al resto de la opinión mundial, fueron decisivos golpes de gracia a tan vasto país, y sirvieron de preludio de su canto del cisne antes de la invasión nipona de 1931.

La maquinaria ya se había puesto en movimiento antes de 1839 a través de la Compañía Británica de las Indias Orientales como introductora de opio procedente de la India y empleado como moneda de "pago" a cambio del té chino para compensar el déficit británico, cuyo mercado sí demandaba té, seda y cualqueir producto chino, y como contrapartida al nulo interés por los productos británicos por parte de los chinos algo que fue rechazado y tan a duras penas prohibido por el gobierno chino, que finalmente éste se encontró obligado a firmar el Tratado de Nanking tras sufrir las Guerras del Opio, entre 1839 y 1842 la primera, y la segunda entre 1856 y 1860.

El gobierno chino, a su vez, se encontraba encorsetado entre la rigidez de las formalidades y la tradición de la corte imperial, enfermo de una larga decadencia interna debido a factores tan diversos como las tensiones generadas por las diversas facciones en el poder: manchúes por el origen de la propia dinastía Qing y chinos nativos, una facción reformista en total oposición a otra ultranacionailsta conocida como Sombreros de Hierro dentro de la misma corte, todo ello bajo el gobierno regente durante 47 años de la Emperatriz Viuda Tsu Hsi, a la que llamaban "Gobernante Detrás de la Cortina" y a su vez regente de los emperadores Tongzhi y Guangxu. El hecho de que la Emperatriz Tsu Hsi (Cixi) fuera mujer y regente, limitaba su acción y decisión por ambos motivos, manteniéndola aprisionada hasta la desesperación en su propio cargo, pues había de soportar tanto la desconfianza de sus propios súbditos, como el vilipendio del resto de las naciones.


El poder, al fin, ostentado pero sometido a un rígido y asfixiante protocolo milenario marcado por la intriga cortesana de los propios eunucos de la corte imperial y sus intereses, así como la inacabable fragmentación del poder público entre miles de cargos y funcionarios, en un un país de dimensiones descomunales. Las hambrunas de la población por las malas cosechas y la merma de las arcas públicas debida tanto a la fastuosidad de la corte y sus enormes gastos, todo ello conformaba un magnífico cultivo para la prosperidad de la corrupción y la debilidad.
Poco a poco, acuerdos cada vez más cruentos para la nación china fueron firmados y la presencia de los intereses extranjeros soportada como fuente de ingresos para el país, cuando en realidad el expolio era su única razón.

Tal situación propició multitud de flancos para el ataque y la consecución de los intereses de, encabezada por Gran Bretaña, la llamada Alianza de las Ocho Naciones formada además por Japón, Francia y Alemania, Rusia, Estados Unidos, el Imperio austrohúngaro, e Italia.

De tal conjunción nacería el Levantamiento de los Boxers, es decir los boxeadores, en 1899. Una serie de agrupaciones y sociedades secretas unidas para la preservación de la entidad, cultura, orgullo y territorio chino fueron proliferando en el mismo sentimiento de lucha bajo el nombre de la Sociedad del Puño Justo y Armonioso y apoyados en buena medida por los manchúes de la corte.

Bajo la perspectiva de los ojos occidentales, supuso el intolerable ataque terrorista a comercios e industrias, asesinatos y matanzas para acabar con cualquier vestigio de occidentalidad, incluyendo aquellos chinos convertidos al cristianismo. Esos misioneros, familias, comerciantes, etc. fueron convertidos en víctimas heróicas o inocentes, según la necesidad, ante el resto de la opinión pública mundial, sin plantearse ningún tipo de duda sobre la legitimidad de su presencia y acciones sobre China y su población.

Y, precisamente, pocos años después y en las secuelas de tal conflicto es donde se enclava la segunda parte de la película, encarnando a través de Huo Yuanjia el orgullo y el honor, la lucha, el dolor por la perdida de su propio país a manos extranjeras e invasoras, el esfuerzo, el combate y finalmente, la inmolación como metáfora del propio y convulso momento histórico fraguado de engaños y traiciones.

¿Quiénes somos para dar lecciones de moralidad, justicia, igualdad y derechos humanos?

¿Puede la memoria histórica olvidarse tan facilmente? Y eso es sólo una pequeña parte de la Historia.

Acuerdos, intereses y futuro son sólo productos del pasado.

domingo, 4 de marzo de 2012

Hedy Lamarr & Extasis (1933)

Hedy Lamarr nació en Viena el 9 de noviembre de 1913 y fue conocida como "la mujer más hermosa de las películas" pero también como ingeniera en telecomunicaciones pues fue la inventora de la primera versión del espectro ensanchado, técnica de modulación empleada en Telecomunicaciones para la transmisión de datos, generalmente digitales y por radiofrecuencia.

Desde pequeña destacó por su inteligencia y fue considerada por sus profesores como una superdotada. Empezó con 16 años sus estudios de ingeniería, pero a los tres años, en 1931, abandona la ingeniería atraída por su vena artística y empieza a trabajar en el teatro berlinés con el legendario director Max Reinhardt.

Así, Hedy inicia su carrera cinematográfica, y pronto será mundialmente famosa por la secuencia de la película comercial "Éxtasis" (1933) de Gustav Machatý en la que por espacio de diez minutos aparece completamente desnuda, primero al borde de un lago y luego corriendo por la campiña checa, además de protagonizar con su rostro angelical el primer primer plano de un orgasmo femenino,

un doble escándalo para la época. Se la conocería siempre como la primera mujer en la Historia que apareciera desnuda en una película comercial, (al menos en un largometraje). Precisamente en el estreno de la  película, semejante revolución sexual causa una enorme escándalo especialmente entre el magnate Friedrich 'Fritz' Mandl y en los padres de Hedy, así que entre ellos acuerdan un rápido matrimonio de conveniencia aún en contra de la voluntad de ella. Hedy calificó posteriormente esa época como de auténtica esclavitud.

Fritz, su marido, tras casarse intentó infructuosamente hacerse con todas las copias existentes de la película en que su esposa aparecía desnuda. Celoso patológico, obligaba a su esposa ser acompañada en todas las cenas y viajes de negocios. Finalmente la dejó encerrada en casa y sometida a un estricto control. Hedy tuvo que abandonar su incipiente carrera cinematográfica y cualquier otro tipo de actividad que no fuera el de simple comparsa de Fritz. Ella cuenta que sólo podía bañarse o desnudarse cuando su marido estaba a su lado, vigilándola.

Ella aprovechó su soledad para continuar sus estudios de Ingeniería y utilizar su ingenio para sonsacar a los clientes y proveedores de su marido los pormenores de la tecnología armamentística de su época. Dichos conocimientos fueron cedidos por la actriz a las autoridades de EE. UU. años más tarde; igualmente algunas reuniones le sirvieron de guía para idear y patentar, en los años 1940, la técnica de conmutación de frecuencias que le devolvería notoriedad en los últimos años de su vida.

Durante su enclaustramiento, mantiene una relación sentimental con su asistenta, consiguiendo Hedy la infraestructura necesaria para preparar un completo plan de fuga y huir para siempre de las garras de su marido. Escapando por una ventana del baño de un restaurante, huye en automóvil hasta París (Francia), siendo seguida de cerca por los guardaespaldas de su marido.

Ya en París, consigue viajar más tranquilamente a Londres (Inglaterra). Pero no se siente segura. Finalmente y gracias a su fama, puede viajar a Hollywood (EE.UU.), donde sería protegida por Louis B. Mayer, (De la Metro Goldwyn Mayer) que además de protección, le daría un nuevo nombre inspirado en la actriz Barbara La Marr, antigua amante de Louis muerta en trágicas circunstancias.

Así renació como Hedy Lamarr y recomenzó de nuevo su vida como actriz.

Inauguró un nuevo canon de belleza, siendo incluso en la actualidad imagen de marca de empresas como Corel. Sin embargo, no tuvo mucho éxito al elegir sus películas. Tuvo una discreta actuación en las siguientes películas:

Boom Town (Fruto dorado, 1940)
Comrade X (Camarada X, 1940)
Tortilla Flat (La vida es así, 1942)
The Strange Woman (Extraña mujer, 1946)
Sansón y Dalila, 1949). Interpretando a Dalila.
My Favorite Spy (Mi espía favorita, 1951)
The Female Animal (1957).Por otro lado, renunció a películas como "Luz de Gas" y "Casablanca" (personajes que darían fama a Ingrid Bergman).

En el año 1941 Hedy conoce al compositor vanguardista George Antheil (1900-1959), un espíritu bohemio del que se enamoró inmediatamente.

Lamarr alimentaba un profundo rencor por el régimen nazi, por lo que había ofrecido al gobierno de los Estados Unidos toda la información confidencial que disponía gracias a los contactos de su ex-marido. Pero, además, Hedy consideraba que su inteligencia podía contribuir a la victoria aliada. Así que se puso a trabajar para la consecución de nuevas tecnologías militares.

Hedy sabía que los gobiernos se resistían a la fabricación de un misil teledirigido por miedo a que las señales de control fueran fácilmente interceptadas o interferidas por el enemigo, inutilizando el invento o incluso volviéndolo en su contra.

Hedy Lamarr y su compositor George Antheil recibieron el número de patente 2.292.387 por su sistema de comunicaciones secreto. Esta versión temprana del salto en frecuencia (una técnica de modulación de señales en espectro expandido) usaba un par de tambores perforados y sincronizados (a modo de pianola) para cambiar entre 88 frecuencias y se diseñó para construir torpedos teledirigidos por radio que fueran imposibles de detectar por los enemigos.

La primera patente pública disponible de un sistema basado en espectro ensanchado sea de aquella época. Data del 11 de agosto de 1942, en plena guerra y en contra de lo que se pudiera pensar, no viene firmada por un científico o investigador, sino por una actriz hollywoodiense de la época, Hedy Lamarr y el pianista que la acompañaba, George Antheil. En casi toda la bibliografía consultada, a esta mitificada actriz se la considera como la inventora del concepto de transmisión en espectro ensanchado.

De los negocios de su marido había adquirido conocimientos de guerra y armas, al menos de oídas ya que éste había suministrado armas y municiones a las tropas de Mussolini durante la ocupación de Abisinia (hoy Etiopía) y hasta tratado con Hitler, por ello se cuenta que Lamarr ideó un sistema de guiado de misiles por medio de radiofrecuencias que permitiría destruir los submarinos alemanes. La idea ya existía y nunca funcionaba ya que se podía interferir en la frecuencia e inutilizar el dispositivo. Pero a Hedy se le ocurrió que la frecuencia se podía cambiar constantemente (como se hace al tocar un piano, que fue lo que la inspiró) y de esa forma se podría controlar un torpedo por radio sin que pudiera ser interferido. Es decir, cambiando constantemente la frecuencia del transmisor, a la misma vez que se cambia en el receptor, resultaría imposible interferir en el control del torpedo. Técnicamente, a la actriz americana se le ocurrió una especie de sistema que actualmente se conoce con el nombre de salto de frecuencia. Tras varios meses de trabajo y diseño del sistema, y con la ayuda del gobierno estadounidense, se le otorgó la patente (firmada con su nombre de soltera Hedy Kiesler Markey).

Sin embargo, se detectaron problemas en su mecanismo, que no era muy adecuado para usarse en un torpedo y la Marina declaró que el sistema era demasiado vulnerable, archivando así la idea, y haciendo que Lamarr abandonara el proyecto.

En la mencionada patente del 11 de agosto de 1942 puede leerse la inscripción H.K Markey et al. Las iniciales H.K. son las de Hedwig Kiesler (Hedy Lamarr), siendo Markey su apellido de casada de la época.

El hecho de que sus patentes fueran concedidas con el nombre de casada y no por el nombre artístico impidió que la actriz fuera reconocida hasta hace bien poco.

Poco tiempo después, el 1 de octubre de ese mismo año, aparecía en el New York Times la primera mención pública del invento, a pesar de lo cual, las autoridades de la época no consideraron la posibilidad de su realización práctica inmediata.

El primer uso conocido de dicha patente se llevó a cabo en la crisis de los misiles de Cuba.

El motivo de la tardanza era el necesario paso de un sistema mecánico a uno electrónico. Dicho paso fue realizado en 1957 por Sylvania Electronics y es de agradecer que el equipo de ingenieros reconoció en su totalidad la patente de Lamarr y Antheil.

Durante la crisis de Cuba de 1962 se usó con este sistema el control remoto de boyas rastreadoras. Después de Cuba la misma técnica fue incorporada en alguno de los ingenios utilizados en la guerra del Vietnam y, más adelante, en el sistema estadounidense de defensa por satélite (Milstar) hasta que en los años ochenta el sistema de espectro expandido vio sus primeras aportaciones en ingeniería civil. Así, con la irrupción masiva de la tecnología digital a comienzos de los años ochenta, la conmutación de frecuencias pudo implantarse en la comunicación de datos WIFI.

El Día del Inventor se celebra el 9 de noviembre (fecha de su cumpleaños), en su honor.

Lamarr murió en Florida el 19 de enero de 2000. Su hijo hizo trasladar sus cenizas a Viena siguiendo los deseos de la actriz.

Algunas de sus citas más célebres son:

"Cualquier chica puede ser glamúrosa. Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida"

"Tengo que dejar de casarme con hombres que se sientan inferiores a mí. En algún lugar debe haber un hombre que pueda casarse conmigo sin sentirse inferior. Necesito un hombre inferior superior"

domingo, 12 de febrero de 2012

Recuerdos Cinematográficos


Sesiones dobles en el cine Astoria con algún indicio remoto del No-do, que aún entonces existía tal repelente secuencia de rápidas imágenes de guión rancio y pretendidamente ingenioso y graciosillo que elevaba al espectador a la incapacitación mental. Las niñitas nada sabiamos de eso y ni siquiera la palabra "gilipollas" aparecía aún ni en mi vocabulario hablado, escrito o mental.
Carteles profusamente pintados y coloreados para anunciar las aventuras de James Bond o cualquier otro film que cubriera esa doble sesión de sábado en la tarde y a la que en verano se añadía el cartel de "Refrigerado" con el dibujo de un pingüino o un oso polar a la puerta del local.
También recuerdo las de indios y vaqueros vistas en casa ante un diminuto televisor de dos canales en blanco y negro, pero los más maravillosos recuerdos me los trae aquel programa que daba el UHF, canal maldito que no siempre era bien visto por la antena de turno: Cine-Club. Películas de miedo sobre todo que to veía sentada entre medias de mis hermanos y tapándome los ojos cuando la música resultaba demasiado atemorizante para, acto seguido, preguntarles que había pasado e intentar calmar mi imaginación desatada.
Fuí creciendo y viendo grandes películas que aún mantengo en mi culto íntimo, sus títulos en castellano pues así las vi por vez primera: "El Hombre con Rayos X en los Ojos", "El Increíble Hombre Menguante", entre muchas otras más, me dieron más, mucho más que los medios de que los que a veces disponían para su realización.