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jueves, 5 de julio de 2012

A La Deriva

Derribados escritos, antiguas urbes transitadas de comentarios y seres, entre las que anidan ahora malas hierbas de spam que asaltan e inquietan vagamente el pensamiento.

Quizá uno se acabe de metamorfosear a la intoxicación ¿inevitable mutación? Flota un vago poso de pesar, una punzada y el lastre de la duda que busca de reojo el verdadero significado de tanto, todo, éste por doquier, spam.

Mensajes virginales o divinos, satánicos incluso, recomponer sentidos es un defecto humano de necesidad. Explicar, componer y tergiversar para componer imagen y semejanza, calcular matemáticamente o crear un panegírico, ser siempre intermediario al don de la interpretación de forma adaptada y adaptable al pensamiento que nos habita.

Personajes compuestos, miedos desatados, locuras escondidas, pobres carencias, intereses forzados y urgidos, ebullen mortecinamente bajo una lasitud de posts agonizantes entre anti-spams disuasorios, fallos y tiempos muertos que lectores moribundos del mortal aburrimiento y el nulo combate entre spams y antispams padecen y son abusados.

Hablar en Babel tiene estas cosas.

domingo, 27 de mayo de 2012

Ni Idea

No sé que etiquetas poner a la mayoría de los escritos, no tengo una idea clara, ni tanta certeza de como se ponen etiquetas a todo lo que me ronda por la cabeza o la de otros.

Pocas veces sé que lo que tengo delante es exactamente algo previamente definido. Pero así somos los humanos, siempre necesitados de medir, fijar, y poner nombre a todo: mar, costa, día, noche y hasta a las estrellas para que nos resulten siempre conocidas, y así transmitir eso que damos en llamar conocimiento.

Otro aspecto es la comunicación, ¿absurda o imposible pretensión? Si harto difícil es conseguirlo en la vida real ¿cómo pretender que este espacio virtual sea puro y ajeno a la naturaleza de nuestras relaciones en el plano real?

Torpezas, la forma más efectiva y rápida de aprendizaje que existe, cometidas en los inicios de este espacio abierto. Un lugar dónde volcar mente, imaginación, conocimientos e investigación, recuerdos y, entre ellos, toda la música que quiero recordar. Otras veces la que escucho por primera vez mientras me voy sembrando de eternas dudas imperecederas ante certezas meridianas.

Aquellas estadísticas, dejaron un día líneas escritas: "comentarios" y, avatares de la vida, poseían imágenes. Entonces se inició una curiosa transformación sobre la percepción que de mi galimatías personal tenía, pues durante algún tiempo pensé que a alguien parecían interesarle mis posts, vana presunción de comprensión, iniciándome al ritual no escrito: la cortesía. Quid pro quo, tú visitas y comentas, yo visito y comento. Bueno, tampoco estaba mal y resultaba de alguna forma alentador y amable. Poco a poco aquel espacio de la escritura fue siendo invadido por aspectos ajenos a él. Y, pese a no serlo nunca, fui dada a perder el tiempo. Me encontré sumergida en corrientes de extraños comportamientos tribales que me divertían y a la vez me causaban asombro por la novedad y pese a percibir desde el principio ciertos detalles que apuntaban a un fallo de conexión que los principios de la bondad infinita y el eterno beneficio de la duda ocultaban de alguna forma.

Inmersa en un extraño delirio obviaba lo que no viene de frente, el decir y no decir nada, el estar y no estar, juegos que algunos son felices de jugar creyéndolos sútiles e interesantes.

Cansada y conscientemente, zanjé por completo tales relaciones con extraños y ajenos que nunca, ni por un segundo, habría aguantado en la realidad cotidiana. Tal vez falta de datos y señales al resto de los sentidos, cierta ensoñación, un momento personal más bajo y, sobre todo, que existen manipuladores emocionales en cualquier parte de la tierra pero éste resulta un medio más idóneo para campar, rampar y arramplar a sus anchas y mejor para la impunidad que en el cara a cara, por si se la parten.

Bajo formas aparentemente inofensivas, incluso maravillosos disfraces, he visto miedo, desesperación, locura, mentiras, egolatría, egoísmo feroz, envidia, maldad, ladrones de tiempo, seres ufanos de protagonismo para existir de alguna forma. Faltas de respeto absolutas y total carencia de civismo y educación. Podredumbre de imaginación, de crecimiento espiritual y moral.

Arranqué ese envoltorio adquirido, y entre sus pliegues también algunos restos de buena voluntad y hasta sincero interés. Y de nuevo sola ante la escritura con pocos, muy pocos y apreciados amigos, y escasos blogs de mi interés que suelo visitar en silencio. Limito mis propios comentarios por no caer en lo redundante o pretencioso pues sobre algo que ya está acabado ¿qué más se puede decir? ¿Se podría llegar a un debate constructivo y creativo? ¿Qué es ser crítico? Sospecho que no sin unas cañas delante, y decir "qué bueno" y "qué bonito" trescientas veces acaba enseguida, y por completo, con mi repertorio de epítetos. Lo que leo está analizado desde la objetividad y resulta complicado mantenerla dentro de unas vinculaciones más allá de la propia esencia del tema publicado, y más en esa implicación de comentario, salvo si suelto una fresca o una broma pero ahí sale la vinculación de la complicidad.

Resulta complejo coincidir en el mismo punto mental y lingüístico para que la comunicación se inicie y fluya hacia la comprensión mutua por encima de lo personal y hacia el constructivismo.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Silencio

La mañana de la cuenta atrás callaban, golpeados por el mutismo de no dar crédito.

Aquello sucedió hace ya demasiado tiempo y comenzó disolviendo felicidad en amargura y en la única pregunta anudada en la garganta, enredada hasta el gemido para conseguir respirar ¿por qué? incensantemente sentido, formulado, contemplado y aspirado hasta el sollozo y el duelo que alcanzaba cuando el mundo ya no era soportable, todo roto, todo hundido, vías de agua entrante.

Un mes, un día y otro año, fue tocando fondo, rebuscando aquel amor parido en el alma. El amor ¿es suficiente excusa para callar? No digas nada y nunca digas nada. Un mundo aparente, sólo reflejo de espejismos: felicidad, éxito, armonía, equilibrio, ideales, respeto, nada se sostiene cuando se es golpeado en lo más íntimo y el fracaso del amor vital anega los días afrontados a fuerza de risas forzadas y ánimos fingidos, mientras ahuyenta el ocio y el sueño, las relaciones y los proyectos, el futuro deja de ser deseado, y quizá un cigarro tras otro acabe antes con todo y permita no prolongar la agonía. El límite siempre es más alto, más lejano y más insospechado.

Vivir en un campo de minas, no saber que decir, ni como acertar, uno a uno los segundos duelen, el dolor se ha atrincherado en las venas y alimenta las pupilas, envejeciendo la mirada perdida de esperanza, para volver a inmolarse al pretendido intento de la razón, aún es posible, aún queda algo, la esperanza y el milagro asomados como defecto de fabrica y argumentos de la irrealidad. Calla, nada digas, un año, dos, seis.

Aquello era obvío ¿o no?, un especialista, un chantaje, ¿a quién acudir? No, calla, no digas nada, ya pasará y mientras el tiempo golpea las sienes de día y de noche, tres, cuatro, cinco años.

Y ahora se abren los cielos y los rayos armoniosos bañan de luz mística las heridas, el tiempo llorado y perdido, la palabra tiene explicación y sentido, y buscas nuestro diálogo en tu monólogo, pero el silencio me ha invadido.

lunes, 12 de marzo de 2012

Reglamento

¿Cuál es el reglamento de este juego? Si no es un juego ¿es un pasatiempo adulto?

Llamar, quedar, vernos, volver a repetir el protocolo yo visito/tu visitas. ¿Subyace nuestra necesidad de recuperar el tiempo perdido? ¿De hacerlo nuestro y volver a experimentarnos? ¿De abrir nuevos horizontes y esperanzas? ¿O constatar sentimientos universalmente compartidos para sentir que formamos parte de algo y no estamos solitos en este mundo?

Las penas compartidas son menos penas ¿son los amores compartidos menos amores?

Redundamos en este paradero de remotas esencias vital, apareciendo y desapareciendo a veces por propia iniciativa, a veces por presión comentada, otras por amistad, incluso a veces por inconcebible locura.

¿Condicionados a comentarios y ojos lectores? No quisiera que fuera así, pretendo seguir posteando a mi aire, y es que cada día sopla un viento distinto.

sábado, 10 de marzo de 2012

Tríade

Enfrento el lienzo en blanco y pinto la historia de una mujer y dos hombres, la historia, nunca bien vista, de un amor a tres bandas que podría tener diferentes posibilidades amatorias, sexuales, sentimentales, corporales, experimentales.


Una mujer y dos hombres, uno a uno. Los dos son amados, los dos desconocidos entre si que se piensan únicos. Odiosas comparaciones, medias naranjas, medias noches.


Hombres amantes y la mujer entregados a una nueva dimensión de juegos sexuales y plenitud, al descubrimiento del universo de la piel y nuevas pulsaciones trirítmicas.


Ella sufre por no poder compartirlos juntos, abrir su corazón de par en par, su cuerpo entregado y tomado por los dos para ser tres en sacro orgasmo y trinidad.


Las versiones son infinitas.


viernes, 9 de marzo de 2012

El Último Gin Tonic

Doblegaban las fuerzas al final de un largo día de trabajo, cuando la oportunidad de unas risas y un momento de relajo se presentó inesperadamente. La barra del bar acoge a cualquiera que pueda pagar sus consumiciones y los tres podían o querían en mayor o menor medida. Dos hombres y una chica, el juego de la seducción servida y premeditadamente oculta. Cigarros van, vienen, un gin tonic cada uno. Dos machos y una hembra en el cortejo de quién puede llevársela. Todo tipo de proezas, todo tipo de barbaridades de machos en despliegue y ronda para ser admirados por los dulces y asombrados ojos de la joven. El humo les envuelve creando complicidad y electricidad entre los tres cuerpos cuyas hormonas se van atrayendo. Cualquiera de los dos compitiendo por llevarse el trofeo de forma velada mientras gin tonic a gin tonic, cigarro a cigarro se va tejiendo la red.

Ella sonríe feliz de ser atendida tan solicitamente por dos machos adultos, intuye apenas el peligro del deseo que provoca pero se siente adulada en su ego de joven hembra aún algo inexperta y que incoscientemente busca la experiencia de un macho alfa dominante aunque tenga el lomo plateado.

Las horas pasan, y el trasiego de tabaco y gin tonics resulta alarmante cuando ella se da cuenta de que se ahoga con el cigarro que tiene en la mano y que moverse provoca un desastre de equilibrio a su alrededor. Ellos la miran soprendidos, profesionales como son del "drinking" y ella no está para más aguante ni para juegos, se levanta como puede y se dirige a la salida más próxima donde, contra un árbol apoyada, vomita hasta el alma en un esfuerzo tan duro y seco como todos los gin tonic que lleva encima. Ellos se miran fuera del establecimiento a su lado y sin mediar palabra uno coge su coche y se va, sin más. El otro la ayuda y sujeta para acercarla a casa.

Esta noche los cálculos de todos han salido mal.