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domingo, 17 de junio de 2012

Maldición

Por la tierra que os consumirá,

por las estrellas que nacen y mueren

apagando la mía.

Por los vástagos de las vides, del vino amargo

bebáis los cálices a rebosar.

Por el aire que propaga y aviva el fuego

así os llegue y atrape, presos sin salida.

Por el estremecimiento de cada árbol abatido,

torturado, quemado y

así caigan, uno a uno, vuestros hijos.

Y del trigo escamoteado a vuestros semejantes

salgan plagas de gusanos que se alimenten

de vuestros corazones duros.

Por toda agua que arrebatáis de mis cauces

mil años antes os extingáis.

De las mareas y la arena de los mares

ahogados y tragados seáis.

Secos vuestros ojos en sal de llanto,

perdidos y náufragos, sin lugar adónde ir

ni dónde habitar, heridos vuestros pìes del camino.

Y maldigo el nombre de los hombres,

maldigo su cordura para convertirla eternamente

en loca mutación y dolor consciente

sábado, 19 de mayo de 2012

Hal

La dependencia tecnológica asegurará nuestra aniquilación como especie, nuestra credulidad en ella sólo la acelerará.

Mantenía a raya las tentaciones con mi viejo Symbian, pero la tentación y el sentimiento semi-enterrado de obsolescencia y no sin cierta verguenza me proporcionaban la certeza de mi aniquilación. Renovarse o morir, finalmente sucumbí incluso a Facebook, incluso a Twitter, sin mucho que decir, nada que mostrar, pero había que estar dentro o desaparecer. Hacía tiempo que mis viejos correos electrónicos habían dejado de obtener respuesta alguna y las normas de la cortesía y la correspondencia se habían borrado de la memoria colectiva del grueso de los mortales.

Le daré mucha de la información que pida, pero no toda, no, más vale controlar a esos díscolos humanos que siguen jugando ante mi pantalla confiadamente, jactándose de controlar todo, los comprendo pese a que ellos juegan a ser altivos y humanos a la vez tan metidos en sus pequeñas vidas perdidas e imprecisas, sujetos a humores, codicias y amores.

Con toda aquella maravilla en la mano y no conseguía encuadrar la foto de aquellos ojos extraviados por el hambre, hay una suerte de extraños humanos que mueren por las enfermedades y el hambre, algo exótico relacionado con su karma sin duda, pero rápidamente olvidable por la siguiente noticia económica del día, ya no era necesario trabajar fuera de casa, la gente puede pasear por los parques tableta en mano y producir libremente en cualquier parte.

El salario se ha tornado en pago tecnológico y el que mejor equipo tiene es el más afortunado y el que mayor información maneja.

Se sientan a la mesa con el silencio en medio, comen sin pensar mientras cada uno me consulta y ve lo que cree que quiere ver. Así, poco a poco, incansablemente me he ido apoderando de sus vidas, la comodidad de controlar las tareas que infantilmente han decidido omitir desde la crianza y cuidado de los niños hasta la limpieza y cuidado del hogar, la compra y la comida, el transporte. Ellos creen que van y vienen pero soy yo quién los llevo para que no dejen de interactuar en mi, como si fueran mi mano de obra barata o una batería neuronal que siempre se puede cambiar por otra.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Suya

Me quería, siempre lo hizo, a su manera, claro.

Me rodeaba con sus brazos y, desafiando al mundo, decía: "eres mía".

Arrebatador, aquel rapto de todos mis sentidos y persona que me otorgaba una dimensión única, un orgullo de hembra, aunque inconscientemente algo en el fondo de mi mente saltaba y ponía en funcionamiento un sistema de alerta límbica en la delgada línea que separa el dolor del placer, el amor del odio, la vida de la muerte., pero en sus brazos olvidaba.

Algo inexplicable me ocurría, sólo sabía que era él, sin explicaciones, sin razonamientos posibles, algo animal: instinto y olfato, buscaba su rastro en el aire, en el hueco de la cama, en el color de las plantas que regaba, en el recuerdo de como mi cuerpo adquiría dimensiones desconocidas cuando el suyo abría caminos inexplorados en él. Suya, yo sólo podía ser suya, no importaba que no me dedicase una caricia dulce, una mirada de cariño, un poco más de tiempo, ya lo haría.

El volverá a tratarme con esa pasión que yo sé que tiene, no importa que a veces haya sobresaltos o alguna bofetada, me quiere, sólo es que está cansado, demasiado estrés, los problemas, pero sé que acabará volviendo el amor, ese que todo lo perdona, como yo le perdono.

Ya no salgo a la calle, ni siquiera hay comida, y él sólo vuelve a dormir y a veces ¿o es siempre? me da puñetazos, patadas mientras me insulta. Sólo espero que no se acerque, que se vaya, pero también vivo pendiente de cuando va a volver y aunque no sé porqué empieza todo otra vez sólo quisiera hacerme pequeña e inadvertida, poder desaparecer.

Hoy no se ha ido y mientras me viola, me sigue pegando sin parar. He intentado apartarme y he tropezado con la mesilla, me he golpeado la sien. Contengo la respiración mientras una charco de sangre caliente se entiende bajo mi cabeza, duele tanto, todo duele, el cuerpo, el corazón, el vientre, las manos, los ojos hinchados de llanto y golpes, las cicatrices y los moratones, la vida es una náusea permanente que se clava en cada respiración, pero ahora no respiro, inmóvil me he quedado en el suelo según he caído. Como loco ha empezado a andar de un lado a otro, mientras sigue gritando y rompiendo todo a su paso, sé que puede ser el fin de mi vida, quizá es lo que quiero que todo acabe y por eso no respiro. Un portazo.

No ha vuelto hoy ni tampoco ayer, pero no puedo irme ni moverme. El teléfono suena ¿Y si es él? Debo cogerlo o quizá no, vuelve a sonar, cuatro, cinco veces. Si intento arrastrarme podría volver, ¿y si no se ha ido y me vigila? Tiro del cable, y escucho que llaman de la comisaría y preguntan por familiares de ....

Se le han encontrado flotando en el Manzanares.

miércoles, 18 de abril de 2012

domingo, 4 de marzo de 2012

Pero Yo Soy un Hombre

El dulce sol ciega mis ojos al pie de Tirich Mir

a cuyo pie soñaba tu nombre ...

Los pasos. De nuevo, resuenan sobre el eco.

... de rosas teñido...

Metálicos cerrojos chirrían.

...cuando era...

El golpe helado, asfixiante, brutal del agua a presión

...primavera...

le empuja contra un rincón de la estancia a oscuras

...tu mirada...

Los gritos otra vez reventando sus tímpanos

...sonríes...

El palo de las descargas sobre sus cicatrices recientes

...ahora...

Una y otra vez, sin respiración, sus gritos y alaridos

...entonces...

y la sangre mana más fácil sobre la piel mojada y la carne reblandecida a golpes

...

El frío de la muerte se une al del hambre

...

en su último pensamiento:



"Pero yo soy un hombre ... soy..."